Rescate o Medinaceli, origen de una devoción

0

El origen de la advocación de Nuestro Padre Jesús del Rescate o Rescatado, también conocido por MEDINACELI, hay que buscarlo en las redenciones de cautivos llevadas a cabo en el siglo XVII por la Orden Trinitaria, siendo la de Mámora (Marruecos), en 1682, una de las más importantes. En ella se rescataron, además de cautivos y otras imágenes, una talla de Jesús Nazareno, de natural estatura, muy hermosa, con las manos atadas adelante.

Estas imágenes fueron llevadas a Madrid y la imagen de Jesús Nazareno se colocó en el altar mayor de la iglesia trinitaria, con la denominación de Nuestro Padre Jesús Nazareno RESCATADO. A partir de entonces recibió la protección de los Duques de Lerma y Medinaceli. Desde allí se extendió su fama, labrándose copias en talla y lienzo de la imagen original que la Orden difundió entre sus conventos.

La desamortización de Mendizábal de 1835 obligó a los trinitarios a abandonar su convento madrileño y la iglesia quedó bajo la protección de los Duques de Medinaceli. Bajo su tutela aumentó la devoción a la imagen del Señor, que el pueblo comenzó a llamarla de MEDINACELI, lo que ciertamente empañó un poco a su verdadero y primitivo título.

En Málaga, la Hermandad del Rescate se fundó a finales del siglo XVII en el Conventico, bajo los auspicios de los trinitarios. Después de pasar por San Juan y Santo Domingo, dejó de existir en los años treinta. En 1949 se reorganizó en la capilla de calle Agua, siendo desde 1982 cuando se trata de recuperar esta tradición que legítimamente nos corresponde, aunque desde 1940 se mantiene en la Parroquia de Santiago.

Se celebra besapiés al Cristo del Rescate o Medinaceli el primer viernes de marzo, así como la costumbre de depositar dicho día en su cepillo tres monedas, en recuerdo de las monedas de oro que, según la leyenda, equilibraron la balanza en la que el rey moro había puesto la imagen del Nazareno, con el afán de conseguir su peso en oro.

Para saber más:

Comentarios están cerrados.